Mariposa trabajaba en el bar de montaña "La Cordillera", enclavado en los hermosos parajes de Bariloche, Argentina. Cada rincón del establecimiento evocaba la calidez de un refugio en medio de la naturaleza: la madera pulida, las ventanas que enmarcaban vistas de cumbres nevadas y el murmullo distante de los turistas que llegaban para disfrutar de la magia del lugar. Allí, entre risas y confidencias, Mariposa había reconstruido su vida tras años de dolor. Eran ya tres años desde aquel episodio