Capítulo 24. Sin control
Viola regresó a la mansión pasada la medianoche. La casa estaba en silencio. Rachel dormía profundamente en su habitación. Lionel, en cambio, no había podido pegar ojo desde que regresó de la píscina. Cuando escuchó ruidos abrió los ojos. Se levantó y bajó con rapidez.
Escuchó la puerta principal abrirse y cerrarse. Pasos suaves subiendo las escaleras.
Viola apareció en el pasillo, envuelta en una toalla blanca que apenas le cubría el cuerpo. El cabello rubio mojado le caía sobre los hombros. O