Capítulo 67. Ruinas malditas.
Estaba seguro que todas las veces que se besaron a escondidas no era otra cosa que una aventura para la loba, un simple disfrute físico y nada más profundo o que involucrara algún sentimiento.
Su oso chasqueó los dientes, aunque no esperaba que ella saliera corriendo a buscarlo si había tenido la ilusión de que por lo menos se quejara de su partida, aunque lo llamara irresponsable o desertor.
— No pongas esa cara Birgrem…
dijo Hyllen viendo al oso fruncir el ceño.
— … las hembras capr