Capítulo 66. Caminos separados.
Zinnia vio a Królik marcharse con un plato de galletas y su taza de té, no estaba muy segura de cuándo Birgrem ayudo a que Królik y Kanthú se volvieran tan unidos.
Zinnia empezó a poner atención a los comentarios en el comedor, todos ellos hablaban de Birgrem como si el oso hubiera muerto, no como si tan solo se hubiera marchado, de seguro volvería algún día, después de todo decía que era su prometido, no se marcharía así como así.
Zinnia contemplaba el fondo de su taza hacia un buen rato