Un mes después...
Estoy tan débil...
Ya nada de lo que hacen los médicos evita los malestares. Estoy muriendo. Ha transcurrido un mes desde mi última conversación con Arel y no he sabido más acerca de él. Temo tanto que no lo logre.
«Aliana...»
¿Arel?
Su voz suena como un susurro; busco con la mirada, pero no veo nada. ¿Acaso lo imaginé?
Me remuevo sobre el colchón con inquietud, frustrada porque el malestar me gana.
«Aliana, no podré mostrarme a ti porque usaré todo mi poder para transportar e