«No quiero vivir un amor incierto, como tampoco quiero seguir arriesgando tu vida».
«¿Me estás rechazando?»
«Lo siento...»
«Me vas a hacer más daño si me rechazas».
«Lo superarás».
***
—¡No me jodas, Arel! —Me levanto de repente, fuera de mis cabales—. ¡Oh, no! ¡A mí no me vas a tratar como a una loca! ¡Vi a esa bestia! ¡Tú estabas allí conmigo, con un demonio!
—Hubo un enfrentamiento, las personas se asustaron y tú te alteraste. Te subí a la camioneta porque entraste en estado de shock y, debi