Todo daba vueltas, leves punzadas de dolor en su pecho se repetían, flashback de imágenes que parecían vividas la atacaron.
—¡No, basta!.—Coloco ambas manos en su cabeza. Para tratar de esquivar su tormento.
—¿Princesa qué te pasa?.—Esa voz la empezó a calmar, a la vez por un sentimiento de familiaridad extraño. Trato de recuperar su compostura.
Cuando volvió abrir sus ojos no solo Bruna la observaba, varias personas en el pueblo, sus caras parecían no tener ninguna idea agradable en mente, co