La aparente calma a veces es peligrosa, luego de Siebog irse de caza, se baño en el río y luego se unto de la esencia que servía para ocultar su olor, por último procedió a vestirse con calma.
No solía gustarle esa actividad sangrienta de ver a los animales agonizar, prefería dejarlo ir solo. Ella estaría bien, se sentía tan fuerte, incluso casi invencible.
Calzo unas botas que lucían muy bien con su jeans oscuro y salió a recorrer unos metros hacia el interior del bosque, tal vez encontrará al