Capitulo Cuarenta

Gabriel

Subo en el auto y aún no sé cómo voy a manejar, la mano derecha me duele mucho, la tengo completamente dormida, aún no sé qué le diré a mis padres o Ana cuando pregunté, me bajo de auto y le hago señas a uno de los chicos para que conduzca al hospital, me relajo en el asiento trasero cuando mi teléfono suena.

—Voy por lo que me pertenece

Solo eso dice el mensaje y estoy seguro de quién lo envío, luego una foto de Ana dormida en la cama del hospital llega a mi teléfono.

Maldito, infeliz,
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