No puedo creer como es que Alonso y yo nos encontramos ahora en la casa de campo de su familia mientras nuestros hijos pasan un fin de semana con sus abuelos, los extraño, se han vuelto mi mundo entero, pero justo ahora, realmente necesitaba esto, la casa en silencio resulta raramente confortante aunque me parezca extraño y aún quiero ir cada cierto tiempo a la había de a lado para comprobar co.l están y después me acuerdo que no están con nosotros.
- ¿Sabes? Hace mucho que no estábamos solos,