Desperté sintiendo las sabanas pegadas a mi cuerpo desnudo y gracias a unos murmullos de la habitación la verdad no sabia que hora era pero el sol apenas se asomaba por la ventana dándome a entender que todavía era temprano.
- ¿Cómo es posible que me hayan mandado aquí?-
-Existen mas lugares en el mundo, ¿sabes?-
-No, no me importa-
-No lo voy a arruinar-
- Sí, estamos bien-
-Sabes lo que representa este lugar para mi-
-¿Nuevos recuerdos?-
-No lo se-
-Sufrí mucho y ustedes lo sabian-
-