Mario había estacionado el auto enfrente de la casa y yo rápidamente salí corriendo hasta la entrada, respiré tres veces antes de tocar la puerta para ver a Sara con una cara de preocupación al abrirme la puerta pero al verme pude ver en sus ojos un destello de alegría.
- Sara, ¿dónde está Alonso?- pregunté dejando mi bolso en el sillón una vez que ya había entrado en la casa.
- No ha salido del estudio desde que te fuiste niña, ni siquiera me quiera abrir a mí, estoy muy preocupada- cuando dijo