Al regreso de su viaje, fueron recogidos en el aeropuerto por el chofer que llevó a Romma a su casa. Sandro quiso ayudarla con las maletas, pero la chica insistió en que no hacía falta y se despidieron con un beso y la promesa de llamarse esa noche.
Al entrar al piso, lo primero que hizo fue tomar su móvil y marcarle a Nicky para informarle de su llegada.
Antes de que la joven pudiera terminar de vaciar la maleta, ya Nicky estaba cruzando la puerta. La buscó en la habitación y se abrazaron como