Aquello de actuar como el hombre más dulce para Teresa, lo hacía sentir de la peor manera, pues él no era así con nadie, pero debía de continuar con aquel plan para que Teresa no siguiera martirizándole la vida con sus estúpidas preguntas y creyéndose el papel de prometida.
Teresa se encontraba en la barra esperando el café, se veía un poco ansiosa, pues se sentía nerviosa, no salía de su mente la manera en que Elías la estaba tratando, solo una persona la había tratado así y era la persona de