Mundo ficciónIniciar sesiónEl viernes no trajo tensión.
Y eso fue lo primero que Mara notó.
No había esa ligera incomodidad que había sentido la semana anterior, ese peso sutil que venía de reconocer que algo estaba cambiando y no saber todavía cómo sostenerlo.
Esta vez, no.
Había calma.
No perfecta.
Pero estable.
Se dio cuenta en la cocina, con la taza de café entre las manos y la luz entrando con la misma s







