Mundo ficciónIniciar sesiónEl sábado no se parecía a los anteriores.
No en lo evidente.
El mercado estaba ahí.
El frío también.Los puestos alineados en ese desorden familiar que ya no le resultaba ajeno.Y, sin embargo, Mara lo sintió distinto desde que bajó del tren.
No era anticipación.
Era conciencia.
Se dio cuenta mientras caminaba hacia la entrada, ajustándose el abrigo verde con un gesto autom&aacut







