Mundo ficciónIniciar sesiónEl lunes no trajo dudas.
Y eso fue lo que más inquietó a Mara.
No porque todo estuviera claro —no lo estaba—, sino porque la ausencia de conflicto interno se sentía casi… sospechosa. Durante semanas, cada decisión había venido acompañada de una evaluación constante: qué significaba, hacia dónde llevaba, qué debía evitar.
Ese lunes, en cambio, no había nada que analizar.<







