35. Ilusiones negativas
Abrill
Podría catalogar esa mañana como uno de los momentos más emocionantes del mes, que va, de todo el maldito año.
La sensación de libertad, no solo por aceptar lo que sentía por Nicolás sino por todo lo que había pasado con mi padre. Me sentía liberada de la necesidad de satisfacerlo. Ya no existía el anhelo de actuar según él lo quería, ya no me cohibiría. Me habían dolido sus palabras, marchitado las esperanzas, pero el no tener que esperar un mensaje diciéndome que se sentía orgulloso,