—¿Cuánto tiempo has estado aquí?
—Desde que me enteré —la voz de Flavio suena extraña—. No duermo más que cuando ella lo hace. Trato de convencer a Brenda, pero es implacable. El mafioso convierte a las chicas en monstruos. Cuando se trata de alguien malo no tengo inconveniente, pero con alguien como Haziel...
La voz se le quiebra y vuelve a golpear el vidrio. Un segundo después, Brenda acciona el látigo y otro grito atraviesa el viento. Esto está mal. De repente me asalta la idea de que le hag