CAPÍTULO 91.
Capítulo 91
La mañana en el penthouse comenzó con un silencio sepulcral, solo interrumpido por el golpeteo de la lluvia contra los cristales. Sofía se miró en el espejo del baño y no se reconoció; la mujer que veía tenía los labios apretados y una mirada gélida que antes no le pertenecía.
Se terminó de lavar la cara y bajó a la cocina. Marta, la enfermera, ya estaba preparando el desayuno para Miguel.
—¿Cómo pasó la noche? —preguntó Sofía, sirviéndose un café negro, sin azúcar.
—Un poco inquiet