CAPÍTULO 92.
Capítulo 92
El motor del coche rugía con fuerza mientras Sofía conducía hacia la mansión Ríos. No le había avisado a Miguel, ni siquiera a Guzmán. Sabía que, si lo hacía, Miguel intentaría detenerla o Guzmán se pegaría a ella como una sombra, y lo que tenía que hacer requería soledad absoluta.
Necesitaba mirar a Melissa a los ojos sin intermediarios. La rabia que sentía era un combustible mucho más potente que cualquier miedo que le hubiera tenido a esa mujer en el pasado.
Al llegar, los porto