CAPÍTULO 25.
Capítulo 25
La lluvia no había cesado, pero para Miguel el agua que golpeaba el parabrisas de su SUV blindado no era más que un ruido blanco de fondo.
Su mente era un campo de guerra. Mientras el vehículo se deslizaba por las calles mojadas de la ciudad, escoltado por dos camionetas negras que cortaban el tráfico como cuchillos, él mantenía la vista fija en la tablet que sostenía entre sus manos.
—Señor, estamos a tres minutos de la ubicación del repetidor —informó Guzmán a través del manos li