Unas horas más tarde con algunas escalas, por fin estamos en cielo Bosnio, lo podemos observar desde la ventana del avión, ahora me siento más tranquila y lo noto en mi estado anímico, por fin estamos lejos de las manos de Kamal y de mis hermanos.
-¡Por fin llegamos a Sarajevo! - exclama Yahil efusivamente.
-Sí, por fin - respondo con poco entusiasmo, estoy más tranquila pero estoy cansada creo que ya me cobró cuenta todos los nervios y desesperación.
-¿Estas bien? - pregunta con preocupación.
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