Epílogo
Ese mismo día volvimos a Sarajevo, Yahil pidió los pasajes lo más pronto posible y salimos de su casa esa misma noche, sus padres no comprendieron nuestra salida tan intempestiva pero tuvimos que hacerlo después de todo lo que nos dijo mi hermana, esas advertencias que nos hizo fueron muy fuertes y acabé con un nudo en la garganta, me hizo comprender que estaremos en peligro todo lo que nos reste de vida, estamos condenados, tendremos que defender a nuestra hija y a nuestra familia de la mano ve