A medida que nos alejamos de la ciudad mis nervios han crecido hasta ser irresistibles, mi corazón late muy fuerte, tan fuerte que puedo escucharlo.
Yahil, por su parte está tranquilo, da vuelta a cada momento para mirarme, lo hace con una sonrisa en los labios parece que intenta de esta manera tranquilizarme, aunque lo intente es complicado, esto me está matando, todavía pienso que en cualquier momento un auto nos detendrá y serán los hombres de Kamal y nos arruinará todo el escape, mis nervio