El lunes llegó con un propósito.
No el pesado propósito de los lunes de las semanas anteriores, cuando cada nuevo día cargaba con el peso de trámites, plazos legales y la siguiente tarea pendiente. Un propósito más ligero. El tipo de propósito que surge de tener una estructura propia, en lugar de una impuesta por las circunstancias.
Mara ya tenía su ritmo.
No lo había planeado. Simplemente surgió, como surgen los ritmos cuando uno deja de luchar contra el día y lo deja fluir naturalmente. Café