—Vamos a llamar ahora mismo —dijo Dominic, ya tomando su propio teléfono al ver la expresión de Mara cambiar por completo.
—Estoy bien —dijo Mara, aunque su voz no sonaba del todo convincente ni siquiera para ella misma—. Es solo una cita de seguimiento de rutina. No tiene que significar nada malo.
—Vamos a averiguarlo de todas formas —dijo Dominic con firmeza, marcando el número de la clínica, sin darle a la ansiedad ninguna oportunidad de crecer sin control.
Programaron una cita para la mañ