Capítulo 45 – Uno de esos hombres.
Dábamos una vuelta por el paseo, junto al mar, sin poder dejar de mirar hacia su hermoso rostro, era tan sumamente guapo, y … era todo para mí. Sonreí, como una tonta, encantándome la forma en la que nuestros dedos encajaban.
Él lucía sumamente pensativo, cuando me detuve junto al puerto, cortándole el paso, haciéndole sonreír, apoyando las manos en sus hombros.
- Me ha encantado qu