Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesperté temprano, con una sonrisa tonta en el rostro. Desayuné tortitas de pera en el salón, hablando con mi mejor amiga y mi prima por video llamada. La primera se quejaba del repartidor, que era un inútil y estaba retrasando las entregas de su empresa. Paula, de los pocos clientes que entraban en la tienda.
– ¿Cómo te va con el idiota? – sonreí, como una tonta, recordando la noche anterior - ¿dio señales de vida?
– Me llamó anoch







