—¿Yo? —Ellos asintieron—. No se preocupen, es solo que la comida parece haberme caído mal. Necesito comprar medicina.
—Voy contigo, Kenna —la bruja se aferró a mi brazo y me arrastró fuera de la empresa.
Estando lo suficientemente lejos de todos, terminamos en una cafetería. Era increíble la oportunidad que la vida me daba; no hay una mejor forma para hacer que Nessa confíe y dependa ciegamente en mí.
Ninguna de las dos se atrevía a decir a primera palabra. En mi caso, podría asegurar que la pr