Mundo de ficçãoIniciar sessãoMateo no podía dejar de mirarse en el espejo, como si esperara que su reflejo pudiera ofrecerle una salida, una pista de lo que debía hacer, pero solo veía un hombre roto, destrozado por sus propios pensamientos y sus decisiones. Cada lágrima que caía parecía arrastrar consigo un pedazo más de él, como si estuviera desmoronándose lentamente.
- Prefería tus mentiras a esta realidad... -dijo en voz baja, casi como un lam






