Mundo ficciónIniciar sesiónClara despertó nuevamente, pero esta vez la luz del mediodía iluminaba toda la habitación. Era extraño sentir el calor del sol en la piel después de días viviendo en penumbra. Se giró lentamente y vio a Melina jugando tranquilamente en la alfombra con un muñeco de trapo. La imagen le arrancó una sonrisa cansada, pero sincera, un pequeño recordatorio de lo que aún valía la pena en su vida.
Después d






