Alexander aguardaba la visita de su padre en su habitación, y aunque sabía la tensión que ocasionaría entre ambos aquella reunión, eran temas que ya no podía dilatar más.
Era una decisión difícil, pero muy meditada, gracias a los frutos obtenidos de la investigación de Simon sobre Angélica y sus planes.
Se tuvo que despedir de Vania a regañadientes y aunque consciente de que la había hecho perder la paciencia, no podía dejar de sonreír por ello.
Tendría que hacerla entender que las cámaras e