Apagué el celular en aquel aniversario.
No podía soportar otra llamada, otro mensaje de texto, ni otra disculpa vacía. Solo necesitaba respirar.
En lugar de ir a la casa que había alquilado, empecé a caminar. Mis pasos me llevaron por caminos llenos de curvas a través del valle, y antes de darme cuenta, estaba parada no muy lejos de mi antigua casa. La casa de mis padres. La habían vendido después de que murieran, y el dinero me ayudó a alquilar un apartamento en la ciudad y a establecerme por m