Como tenía los auriculares puestos y la música a todo volumen, Leo se mantuvo enajenado de lo que sucedía a su alrededor. Siempre que estaba deprimido o enfadado, iba al taller de su padre para desahogar su malestar esculpiendo figuras en la madera y muchas veces lo hacía sin tener idea del resultado final.
En ese momento, estaba tan enfocado cincelando unas muescas que formarían parte de la decoración de una cajonera, en un intento por olvidar lo ocurrido con Maddie, que no se percató de la p