Al enterarse de que Claire no había llegado a visitarlo, Leo la miró consternado, sin embargo, como aún se sentía mal por la jaqueca, frunció el ceño y apretó los ojos para soportar el malestar.
Su vecina notó que el chico pelirrojo parecía un poco confundido con su visita, así que intentó explicarle.
—Bueno, en realidad vine a hablar con tu papá para que me cotice un mueble de madera que quiero colocar en mi casa. Luego de hablar con él, supe que te sentías mal y pues me topé con Jonathan…
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