Los tres quedaron atónitos con la reacción de Helena, quien luego de tomar a Maggie entre sus brazos, dio media vuelta y comenzó a marcharse.
—Helena, ¿qué haces? —preguntó Claire consternada.
Ella se detuvo y dijo con frialdad.
—Me llevaré a mi nieta al jardín para que tome aire fresco. Cuando se calmen, vienen por ella.
Después de esto, la mujer comenzó a caminar apresurada hacia la salida. Avergonzados por la reprimenda, los tres se apartaron y no dijeron nada más.
En el fondo, Leo se se