La proposición de Jacob impresionó a Jonathan, que por un momento pensó en aceptar inmediatamente, ya que en realidad no tenía a dónde ir. Sin embargo, inmediatamente se sintió un poco incómodo, puesto que apenas estaba conociendo a los Brown y no quería abusar de su amabilidad. Con esto en mente, intentó rechazarlos apropiadamente, para no ofender a sus benefactores.
—¡Oh! Muchas gracias por su amabilidad, señor Brown —comenzó a decir con cordialidad—, pero no me gustaría molestarlos…
—¡No es