Curiosamente, al tiempo en que la empleada que atendía a Leo abrió la cortina, el cubículo donde estaba Claire también fue despejado, revelando a la futura novia portando un hermoso vestido de brillantes corte sirena, que acentuaba su silueta bien definida. El atuendo fue completado por un velo largo tipo catedral, que era adornado con una delicada tiara, lo que la hacía lucir como una princesa de cuento de hadas.
En ese momento, Leo y Claire cruzaron miradas, visiblemente consternados al verse