Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Melisa
Perdí la cuenta de cuantos días pasé en ese autobús, cada nueva frontera hacíamos fila para sellar nuestros pasaportes y cambiar dinero, me aseguré todo el tiempo de que mis compañeros de viaje no miraran mis documentos y en ningún momento se los entregué a Juan el coyote.
Observaba mucho a Miguel para aprender de sus gestos y formas, no era tan rustico como otros hombres así que no me pareci&oacu







