Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Melisa
A las ocho de la mañana llegamos a la frontera, bajé del autobús con las piernas entumecidas, debí estirarlas muy bien y masajearlas para poder caminar, saqué de mi bolso el último bocadillo que me quedaba y lo comí, me quité la gorra y dejé mi cabello suelto, el resto de mi look quedó igual, caminé unos metros y llegué a la oficina de migración de mi país, allí sellaro







