JACK
—Qué bien. Cena de fin de año en casa de los suegros —murmuro.
La entiendo, está acojonada por lo que pueda pasar y yo prometo mantener mi bocaza cerrada siempre y cuando no estén jodiendo.
—No vayas con esa actitud. Nos vamos en dos días.
Ni ropa tengo, Cece ha intentado hacerme un apaño con la ropa más formas que cree que tengo pero sólo ha encontrado unos vaqueros con los que vine y una sudadera negra. Es una simple cena, quiero decirle que no se tiene que preocupar tanto ni que enreda