Háblame.
Daría.
Descansa el resto del día, fui atendida muy bien por todos, su preocupación genuina era algo que me conmovía, pues yo no era más que una desconocida, pero ellos me hacían sentir como parte de esta tribu.
El día siguiente llegó y con ellos el momento de escuchar toda la historia relacionada con la loba blanca.
Sabía que no sería fácil, pues yo estaba conectada con ella, así que su sufrimiento y todo lo que sintió, era probable que yo lo experimentara.
Dionisio y Mariel, fueron cuidadosos