Punto de vista de Mariana
—¿Dónde están?
—A salvo. —La palabra fue inexpresiva.
—Eso no es una respuesta.
—Es la única que tienes ahora mismo.
Me giré hacia él. —Quiero verlos.
—Lo harás.
—¿Cuándo?
—Pronto.
Lo miré fijamente. —Eso no es suficiente.
Su voz se mantuvo tranquila, controlada. —Tendrá que serlo.
Negué con la cabeza lentamente. —¿Esperas que confíe en eso? ¿Esperas que me quede aquí sentada, sin saber dónde están, sin saber si están a salvo, confiando simplemente en que me dejarás ve