Punto de vista de Mariana
Escribí.
Busca otra oferta.
El silencio se prolongó esta vez. Conté los segundos. Diez. Veinte. Treinta. Mi pierna temblaba de nuevo. Me sudaban las palmas de las manos.
Entonces...
Estás perdiendo el tiempo. Cada segundo que discutes, ella se aleja más.
Cerré los ojos. Vi el rostro de Yelena. Sus manos presionadas contra el cristal. La forma en que me había mirado antes de que se la llevaran.
Abrí los ojos.
"Lo sé", susurré.
Exhalé lentamente y empecé a escribir.
Ento