Renzo no podía creerlo que su hermana le estaba diciendo. Por supuesto que no había pensado en una idea como aquella, ahora las dudas estaban en todas partes.
—¿Estás segura de lo que me decís?
—Estoy segura. No te voy a mentir, estuve pensando en ello durante todo este tiempo, sé que no tuvo que ver con lo que la policía dijo. Tiene que tener razón.
—Bien. Digamos que tiene razón, ¿Cómo sabes que no te va a estafar de todas maneras? —Renzo frunce el ceño—. Esto podría ser una trampa para sacar