El valle quedó en silencio tras la desaparición de las figuras. Aunque la bruma comenzaba a disiparse, el eco de las pruebas seguía pesando en el aire, un recordatorio invisible de lo que habían enfrentado. Los pasos del grupo resonaban sobre el suelo rocoso, cada uno cargado de un peso emocional que ninguno se atrevía a mencionar.
Afrodita lideraba el camino, su mirada fija en el horizonte. Aunque su postura era firme, sus pensamientos estaban atrapados en la visión que había enfrentado. Cada