Por Alondra
-Es un enfermo.
Dijo Alondra.
-Y es un hijo de puta.
Añadió.
-¿Por qué hizo esto?
Pregunté aunque mi amiga tampoco tenía la respuesta.
-¿Por qué no le diste mil cachetazos? ¡Estuve a punto de dárselos yo!
-lo sé, pero no podía exponerme… ¡Me acosté con el marido de mi hermana!
-¡No sabías quién era él!
-¿Cómo explico esto? Tengo vergüenza… nunca hubiera tenido algo con él si hubiese sabido quién era.
-No estabas en el país y estoy segura que él escondió muy bien quien era.
-Tienes r