Por Oliver
Me habían emboscado.
Fue una excelente jugada.
En lugar de contestarle, miré a Charlotte.
Ella estaba expectante.
No sonreía, pero sus ojos tenían una intensidad que era difícil de ignorar.
Supe que era el momento en que ella se enteraría, finalmente de mi nombre, pero decidí jugar un rato antes de revelarlo.
-¿Tu amiga no te dijo mi nombre?
Jessy miró a Charlotte y luego, sonrió.
-¿Por qué ella iba a hablar de ti?
No pude evitar reír a carcajadas.
Jessy era inteligente y pretendía d