Llegué al departamento con un poco menos de energía, creo que la adrenalina del momento había pasado y ahora tenía muchas dudas en la cabeza, ¿Acaso había tomado la decisión correcta? ¿Era real la actitud de Emiliano? ¿Cómo era posible que actuara indiferente?.
Todos esos pensamientos pasaron de largo cuando un golpeteo en la puerta de mi apartamento me sacó de mi momento de reflexión, me acerque a la puerta y pregunté con voz baja —¿quién es? — pero nadie contestó.
Al abrir la puerta con un p